jueves, 19 de mayo de 2011

DEL PREGON DE FRANCISCO SALAZAR

Y a ti también también te llevan Madre de Dios, tus costaleros te llevan Virgen de los Dolores.

Señora, la música te envuelve y te hace más bella, y la música inunda el alma costalera y logra que treinta corazones sean uno solo, la música provoca que se aleje el capataz y cagrejeando mire orgulloso el buen caminar costalero.

Virgen de los Dolores, te llevan; Virgen de los Dolores, costaleros de Montellano te han paseado por tu pueblo y a tus pies costaleros, se han rendio los mostellaneros.

Y ya estás de vuelta: a la entrada de tu templo, y después de una gran levantá, los costaleros se han "echao" a tierra, sin zancos, cargando con todo y de rrodillas... de rodillas y en silencio, escuchando la voz del capataz, todos por igual, con decisión pero suavemente, sin carreras andan tus costaleros de frente. Se escucha nítida la voz del capataz: " más abajo"... Dios mio, ¿ más abajo? ¿Que hago?... voy de rodillas, ya solo me queda inclinarme hacia delante, doblar mi espalda y segir arrastrando las rodillas.

El silencio espectante de la gente, permite escuchar un mosaico de sonidos que solo se da en la puerta en de la iglesia: mientras de las voces de fuera se oye " aguantarse ahí", "poco a poco", " venga de frente valientes", "sin corré", las tablas se doblan ruidosas bajo las rodillas y al mismo tiempo cruje el armazón, suenan también los varales con el avanzar costalero, y  el ruido de las tablas de entrada sige su frenético ritmo, pero el costalero " templao" mantien su compás.

Y otra vez manda el capataz: "más abajo", y sigo de frente y me agacho, y me humillo más a tus Pies Señora. Entrando en tú casa estoy, más abajo, duro con Ella valiente...

Y ahora vámonos "tos parriba", y con un ultimo esfuerzo, sacando de donde no hay, las fuerzas costaleras se unen. Vámonos arriba, en la hermandad de faja, unos a otros se ayudan, y sudor y costal se entregan.

Treinta hombres de rodillas han sido tus pies, Virgen de los Dolores dispon de ellos lo quieras, porque tuyos son sus corazones, tuyas son sus almas costaleras. Y sin aire ni respiración, desplomados sobre el suelo de la iglesia, de rodillas te gritan con amor: ¡ YA ESTÁS EN TU CASA VIRGEN DE LOS DOLORES!

2 comentarios:

Mary dijo...

Mientras lo escuchaba de viva voz no podía articular palabra trasmitía mucho sentimiento y en la distancia se puede decir que lo viví,ahora leo este trocito y me sigue impresionando.

Un pregón digno de un gran reconocimiento,ENHORABUENA¡!

Un abrazo desde Barcelona.

gonzalo dijo...

Emotivo pregón para este cofrade de sentimiento ya que no puedo ejercer como me gustaria al residir fuera de mi pueblo.